La bóveda suspendida encima de mi cabeza, el cielo, si se quiere, parecía formado por grandes nubes, vapores movedizos que cambiaban continuamente de forma y que, por efecto de las condensaciones, deberían convertirse en determinados días, en lluvias torrenciales.
Julio Verne
El cielo se torna a gris y Cloze vino al atardecer, se ofertó. Pareciera que llegó mi escape perfecto del color y de la soledad habitual...
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