William Shakespeare
Despertar con tragos de agua dulce y un descanso delicioso. Café más o menos cargado sorbido a la par de la maquinación de estrategias para ganarle un partido de fut a un niño y hacerlo llorar... Revisión de absurdidades y cosas interesantes, búsqueda de importancias tales como un remedio casero para aclarar la piel y como resultado encontrar un mar de risas limpias y salvadoras.
En la misma línea me acuerdo de que hace siglos conocí a Antonio, su misión era ser celestino de encuentros fortuitos entre parejas, tríos o multitudes y le pagaban trece monedas por cuidar el callejón, es por lo anterior que no le pido novio.
Acompaño el delicioso café con rolitas de PJ Harvey, mi favorita del día: THE DEVIL

No hay comentarios:
Publicar un comentario